Manuel Cuadros Barr: Sinfonía del alma

Surco era el hogar de sus travesuras infantiles y Lima sería el escenario de su prodigiosa voz que ha viajado por los cinco continentes, así como el talento de su dirección que daría origen a los más hermosos conciertos de música lírica interpretando temas de Mozart, Tchaivkosky y Puccini.

Nuestro personaje no es popular entre los jóvenes y no pretende usar la música para serlo, pero es la misma quien lo hace sentirse como muchacho. Su trabajo es su hobbie, y su hobbie es su pasión.

Manuel Cuadros Barr, nacido en Trujillo, criado en Lima y malcriado en Arequipa. Director de coros, orquestas y óperas, cantante y además maestro de las artes líricas. Emblema y orgullo surcano de la sinfonía. Un personaje tan querible como su música.

Nos recibió en su casa amablemente dicha tarde de viernes con una sonrisa que nos invitaba a pasar. El ambiente era elegante, pero sin dejar de ser acogedor, un hermoso piano cubría toda una pared y distintas obras de arte completaban la decoración. Un “tomen asiento” era todo lo que necesitábamos para empezar, pero no queríamos una entrevista normal, no de aquellas formales  y acartonadas que acostumbramos a ver, sino de esas que resultan de un buen ambiente de conversación y quizá un café.

Si hablamos con alguien que se ha dedicado al arte, quizá la primera pregunta por hacer es como inició su pasión y ese fue exactamente el despegue de la conversación. Para asombro de muchos, la música no estaba entre sus planes, de hecho contemplaba una carrera completamente distinta: la medicina. Poco tiempo antes de ingresar a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, uno de sus primos lo instó a asistir al coro, con la idea de que allí sólo encontraría gente de cuello y corbata. Se presentó un poco intimidado, lo invitaron a cantar, aceptó y nunca más dejó de hacerlo.

A lo largo de su carrera ha viajado por muchos países de Europa y conoce toda América del Sur pero dice nunca haberse sentido un extranjero sino un ciudadano del mundo. Gracias a su talento llegó a pisar suelos tan lejanos como Italia, Alemania y Rusia. Aquí en Perú se le encargó dirigir al coro del papa, así como la dirección a los 17 años de los coros de diferentes universidades, entre ellas la UNMSM, La Cantuta, San Martín y  la de Lima.

Uno de los episodios que recuerda con mucho pesar es su retiro de la Orquesta Sinfónica Municipal de Piura, debido al nulo avance académico de sus integrantes, y por ende la ausencia de donaciones en apoyo a dicho grupo. Para él, un coro es una estructura que se logra gracias a la perseverancia de cada uno de sus integrantes, que deben saber como prioridad que su participación es fundamental, ya que son piezas claves en la construcción de una melodía.
El conocer al maestro le brinda a cualquier persona la oportunidad de aprender la manera en la que él concibe la vida, las reincidencias amorosas que él mismo cuenta con una sonrisa en el rostro, la pasión por su arte y cada capítulo memorable de su vida, lo han hecho un hombre que vive tratando de encontrar en cada segundo eso que andamos buscando todos: La felicidad.

Paola Cotrina y Josecarlo San Miguel